YayBlogger.com
BLOGGER TEMPLATES

jueves, 29 de octubre de 2015

Nadie es perfecto.

No eres el mejor ni el peor, ni todo lo haces bien. Debes ser la primera persona en saber aceptar sus propios defectos y no culpar a otra gente de ellos, debes saber pedir perdón.

Soy la primera que siempre está equivocada, la que comete más errores sin darse cuenta de la mayoría, la que poco a poco va alejando a sus seres queridos aunque sean su vida entera. Ahora mismo me siento como una gran mierda, sinceramente, porque me cuesta muchísimo abrir los ojos y darme cuenta de todo lo que hago para que las cosas estén yendo tan mal, y me gustaría no ser así. Me doy cuenta de que lo que he estado anhelando mi vida entera, ahora que lo tengo, lo tiro por la borda sin apenas parpadear. Me doy cuenta de que me gustaría dar todo por esas personitas que se preocupan tanto por mí, pero que, pa' variar, no lo hago. Me doy cuenta de que si no cambio de una vez, perderé todo lo que más quiero.

Obviamente los dichos existen por alguna razón, así que si dicen que solamente te das cuenta de lo que tienes cuando lo pierdes, será porque es verdad. Y eso es un error que cometemos todos, amigos. Hay gente que se da cuenta muy rápido, pero hay otra que tarda muchísimo o simplemente nunca llega a darse cuenta porque cree que la culpa es de los demás. 

Craso error.

El orgullo es algo que tenemos que comernos con patatas, olvidarnos por completo de él. Debemos alimentar cada puto día aquello que se desvive por nuestro bienestar, porque si a una planta nunca la riegas, acaba muriendo.  Debemos ver nuestros errores e intentar cambiarlos lenta y progresivamente, no tiene por qué ser de golpe, tranquilos, todo a su tiempo. Pero lo más importante de todo es aprender a pedir perdón. 

Un perdón puede evitar días de enfado y malestar.
Un perdón puede sacar más de una sonrisa.
Un perdón puede unir mucho a ciertas personas.
Un perdón puede evitar que esa relación se rompa.
Un perdón puede cambiarlo todo.

Así que, si estás enfadado con alguien, si te has portado mal en casa, o si has hecho alguna cosa que muy en el fondo sabes que es tu culpa y te has equivocado, ve a pedir perdón a esa persona que está esperándolo, porque aunque te cueste va a ser mucho más reconfortante cuando lo hagas, y seguramente te ahorres muchos problemas y situaciones que realmente se pueden prevenir.

Y hablo en primera persona del plural porque no es un consejo para vosotros, sino porque la primera que debe aprender todo eso, soy yo.

domingo, 18 de octubre de 2015

Él.

Es increíble el sentimiento que me transmite con tan sólo mirarme.
Su mirada dulce, penetrante y tan humilde... hace que cada vez que le mire, me pierda en sus ojos.
Sé que aunque todo vaya mal, él siempre va a estar a mi lado, y que aunque me portara como una hija de puta, seguiría adorándome como lo lleva haciendo desde que me vio. 
Obviamente no siempre han sido todo rositas en nuestra vida, pero la verdad es que siempre hemos sabido afrontar los problemas juntos y con unas buenas risas. También han habido malas épocas entre nosotros, y debo decir que estar a malas con él, es lo peor que me puede pasar. Una fuerte culpabilidad inunda mi pecho, dificultándome la respiración, haciendo que me sienta como una mierda y sólo tenga ganas de llorar. Hasta que la situación no se calma y vuelve todo a la normalidad, no soy capaz de tranquilizarme ni de pensar en algo que no sea en eso. Sinceramente, lo paso fatal.

Sé que sin él yo no sería absolutamente nada,
no sería quien soy,
ni tendría este carácter...
No tendría tales valores, 
ni tampoco modales,
sería una ciega más
en este mundo de subnormales.

Es una persona que sabe cómo actuar en cada situación... y qué decir a la gente en todo momento. Parece que no teme a nada, pero en realidad, es muy indefenso. Da lo que puede por los suyos, y lucha y lucha día tras día, por eso le admiro tanto, por su gran osadía. No me cansaría nunca de resaltar sus cualidades... le veo tan perfecto, con tan poca maldad...
Simplemente te amo, papá.

jueves, 15 de octubre de 2015

Qué rapido se olvida todo.

Hay que ver lo rápido que se olvida la gente de todo y qué poco le cuesta, eh. 
Con toda mi sinceridad, debo decir que os admiro. 
Admiro ese valor para olvidar cosas que han sido (supuestamente) tan importantes en vuestra vida. 
Admiro vuestra capacidad de ignoración. 
Admiro vuestra manera de sustituir a la gente, 
de reemplazarla.

A veces creo que no encajo en este mundo,
que mi sentimiento es demasiado fuerte
y que poca gente lo valora...

Y mi día a día me lo confirma.

Las pocas experiencias que he tenido, no han sido muy gratas, que digamos, y eso solo empeora mi manera de ver las cosas. Yo soy muy feliz, no confundamos, tengo un novio estupendísimo y una familia que me adora, pero aun así, siempre está ahí el pequeño cajón de mierda entreabierto. Cuando estoy sola, de noche, sin nada que hacer ni que pensar, el cajón se va abriendo lentamente y toda la mierda se esparce, sin que pueda hacer nada para evitarlo.  Por eso simplemente me limito a escribir aquí, para desahogarme y no tener que tocar los cojones a nadie.

Admito que soy una persona que, a la que le dan un poquillo de confianza y risas, ya se deja llevar, y puedo llegar a querer muchísimo a alguien en cero coma si me demuestra lo justo y necesario. Mentiría si dijera que eso no es malo, porque lo es. Como bien puse en el comienzo de esta entrada, admiro a esa gente que te quiere como a nadie, y que, si pasa algo, en vez de entregarse al máximo para intentar arreglarlo, pasan de ti como de la mierda, como si nunca hubieras sido absolutamente nada para aquel puto ser asqueroso.

Pero bueno, en el fondo...
¿que más da?
si quien realmente te quiere... a tu lado siempre está.

O eso dicen.



viernes, 9 de octubre de 2015

Finalizando capítulos y empezando nuevos.

Hey.

En junio conocí a un chico, en selectividad, y pasó a ser mi novio. Fue como si nos conociéramos de toda la vida. Como si estuviéramos predestinados. Como si su corazón fuera la pieza que faltaba en mi puzzle. Como si fuera la cereza que me faltaba para completar el par. Él me ha ayudado a superar bastante mierda, aunque hay cosas que siguen dentro de mí y son relativamente recientes. Eso hace que mi cabeza siga dando vueltas y vueltas, como de costumbre, aunque intento olvidarlo como puedo... Pero cuando estoy con él se me olvida todo, no hay problemas que me atormenten, ni gente que pueda fastidiarme, porqué sé que él seguirá ahí para hacerme lo más feliz que pueda.