Son las dos menos cuarto y hace un sol de la hostia. Otro día más perdido entre las paredes de la universidad. Corro para llegar a tiempo al bus y que no me cierren las puertas en la cara, como me ha pasado tantas otras veces. Llego sudando debido al jersey de lana, pero llego. Observo los rostros de cansancio y de agobio mientras voy llegando al final de la cola kilométrica visualizando ya cuan fresquita y cómoda estaré según entre al bus.... pero oh, vaya, está lleno. Aún así consigo ocupar el sitio donde reposaba una vieja mochila gris, y me pongo los auriculares para anular el ruido de la humanidad, pasando a estar completamente inmersa en mi mundo.
Me espera media hora de trayecto.
Esa breve tranquilidad se esfuma cuando al llegar a la primera parada, que está tan sólo a unos cinco minutos, suben una media de diez ancianos agotados debido a la edad y al bochorno que hay en la calle. Así que cojo mis cosas y me levanto, cediéndole mi sitio a una señora bajita, algo delgada y teñida de rubio, la cual me lo agradece unas tres veces y se disculpa otras más. Acto seguido contemplo el resto del bus, comprobando que, efectivamente, más de la mitad de pasajeros son adolescentes y universitarios. Los miro uno a uno con cara de desprecio, para ver si alguien se inmuta, pero qué va, ni uno.
¿Dónde quedó el respeto? Llevo un cabreo bastante considerable.
Y tal vez pareceré exagerada, pero me revienta ver como las personas son tan egoístas y solamente piensan en ellas mismas, sin tener una pizca de empatía y pensar que ellas también llegarán a esa edad algún día. De verdad que es algo que me supera totalmente, me sorprende ver hasta que punto llega el ser humano, siendo capaz de presenciar como una persona mayor está sufriendo por mantener el equilibrio y no haciendo nada al respecto. Y sí, probablemente te joda ir media hora de pie por ceder tu asiento, lógicamente, pero yo creo que debería proporcionarte mucha más satisfacción el hecho de ver como contentas y ayudas a una persona con un simple acto que no quedarte en tu puto sitio. Que ya sé que no todas las personas mayores son gente adorable y simpática, eso lo tengo muy claro. Y también sé que muchas de ellas no tienen el respeto adecuado o se pasan las normas por el forro (incluso más que algunos adolescentes), pero aun así, creo que eso no justifica nada ya que ellos siguen siendo personas mayores.
No hay comentarios:
Publicar un comentario