domingo, 20 de diciembre de 2015
martes, 8 de diciembre de 2015
Impotencia.
Siento ser tan estúpida a veces, sé que no lo mereces.
Últimamente solo siento que soy una egoísta y una tía bipolar y, sinceramente, no me gusta ser así contigo. No me gusta porque tú me das todo lo que puedes, y porque siempre intentas ayudarme y hacer lo que haga falta para que no esté tan agobiada como de costumbre, pero aún así, lo pago contigo en la misma. Sé que una relación se basa en un tira y afloja, pero lo que no se puede hacer es soltar la cuerda y dejar que el otro se quede solo tirando, porque llegará un momento que ese otro se canse y no tenga más fuerza para seguir tirando de la maldita cuerda, y eso es a lo que yo no quiero llegar jamás. Sigo pensando que es precipitado querer pasar toda una vida con una persona que, bien mirado, todavía no conoces mucho, pero es que soy una persona de corazonadas y nada me dice que esto vaya a salir mal, o por lo menos quiero pensar que nunca será así. Y es que tienen razón cuando dicen que haces daño a los que más quieres, porque crees que por el hecho de que siempre estén ahí, ya puedes hacer con ellos lo que quieras. Hasta que un día se cansen de ti y te manden a tomar por culo, ahí ya no te haría tanta gracia. Por desgracia, esas personitas que están siempre ahí, lo están para la bueno y para lo malo, y se dejan pisotear las veces que haga falta para no dejar de estar contigo...
Quiero intentar cambiar, voy a intentar cambiar y, sobretodo, debo intentar cambiar.
Moriría antes de no volver a besar tus labios.
miércoles, 25 de noviembre de 2015
Poquito a poco.
Quiero achucharte.
Quiero susurrarte al oído lo mucho que te quiero...
y lo mucho que me importas.
Quiero ser tu mejor coincidencia, tu serendipia.
Quiero echarte de menos.
Quiero que nuestras palabras clave sean sofá, manta y series.
Quiero engordar junto a ti.
Quiero escuchar todas las canciones del mundo entero.
Quiero pasear por la playa mientras filosofeamos juntos.
Quiero ver mil amaneceres contigo, y millones de atardeceres.
Quiero contemplar cosas tan bonitas como noches estrelladas, o tus ojos.
Quiero viajar contigo a todas partes.
Quiero ver la aurora boreal a tu lado.
Quiero recorrer las montañas que haga falta.
Quiero pasar frío y así tener una excusa para que me abraces.
Quiero mirarte y saber lo que quieres decir sin que abras la boca.
Quiero que me mires y sepas lo que quiero decir sin abrir la mía.
Quiero recorrer cada centímetro de tu cuerpo con las yemas de mis dedos
y que se te ponga la piel de gallina cada vez que lo hago.
Quiero besarte y saborear ese delicioso helado de menta y chocolate que siempre comes.
Quiero morderte el labio inferior, y que tu muerdas el mío.
Quiero que tus lunares conformen mi galaxia.
Quiero que mis dedos nunca dejen de acariciar tu pelo,
ni de tirar de él cada vez que me provocas un orgasmo.
Quiero despertarme todos los días contigo a mi lado.
Quiero seguir sintiendo mariposas en el estómago cuando voy a verte y hace días que no lo hago.
Quiero que tengamos hijos.
Que me cuides,
que los cuides
y los cuidemos.
Quiero envejecer junto a ti.
Quiero que nunca me dejes.
Quiero llegar a ser la mejor cereza que podía completar ese par.
Y abandonar este mundo habiendo vivido contigo muchas más cosas de las que acabo de mencionar.
Aunque sé que puede ser precipitado decir todo esto, prefiero arriesgarme.
Quiero susurrarte al oído lo mucho que te quiero...
y lo mucho que me importas.
Quiero ser tu mejor coincidencia, tu serendipia.
Quiero echarte de menos.
Quiero que nuestras palabras clave sean sofá, manta y series.
Quiero engordar junto a ti.
Quiero escuchar todas las canciones del mundo entero.
Quiero pasear por la playa mientras filosofeamos juntos.
Quiero ver mil amaneceres contigo, y millones de atardeceres.
Quiero contemplar cosas tan bonitas como noches estrelladas, o tus ojos.
Quiero viajar contigo a todas partes.
Quiero ver la aurora boreal a tu lado.
Quiero recorrer las montañas que haga falta.
Quiero pasar frío y así tener una excusa para que me abraces.
Quiero mirarte y saber lo que quieres decir sin que abras la boca.
Quiero que me mires y sepas lo que quiero decir sin abrir la mía.
Quiero recorrer cada centímetro de tu cuerpo con las yemas de mis dedos
y que se te ponga la piel de gallina cada vez que lo hago.
Quiero besarte y saborear ese delicioso helado de menta y chocolate que siempre comes.
Quiero morderte el labio inferior, y que tu muerdas el mío.
Quiero que tus lunares conformen mi galaxia.
Quiero que mis dedos nunca dejen de acariciar tu pelo,
ni de tirar de él cada vez que me provocas un orgasmo.
Quiero despertarme todos los días contigo a mi lado.
Quiero seguir sintiendo mariposas en el estómago cuando voy a verte y hace días que no lo hago.
Quiero que tengamos hijos.
Que me cuides,
que los cuides
y los cuidemos.
Quiero envejecer junto a ti.
Quiero que nunca me dejes.
Quiero llegar a ser la mejor cereza que podía completar ese par.
Y abandonar este mundo habiendo vivido contigo muchas más cosas de las que acabo de mencionar.
Aunque sé que puede ser precipitado decir todo esto, prefiero arriesgarme.
Te quiero muchísimo, amor.
miércoles, 11 de noviembre de 2015
¿Dónde quedó el respeto?
Son las dos menos cuarto y hace un sol de la hostia. Otro día más perdido entre las paredes de la universidad. Corro para llegar a tiempo al bus y que no me cierren las puertas en la cara, como me ha pasado tantas otras veces. Llego sudando debido al jersey de lana, pero llego. Observo los rostros de cansancio y de agobio mientras voy llegando al final de la cola kilométrica visualizando ya cuan fresquita y cómoda estaré según entre al bus.... pero oh, vaya, está lleno. Aún así consigo ocupar el sitio donde reposaba una vieja mochila gris, y me pongo los auriculares para anular el ruido de la humanidad, pasando a estar completamente inmersa en mi mundo.
Me espera media hora de trayecto.
Esa breve tranquilidad se esfuma cuando al llegar a la primera parada, que está tan sólo a unos cinco minutos, suben una media de diez ancianos agotados debido a la edad y al bochorno que hay en la calle. Así que cojo mis cosas y me levanto, cediéndole mi sitio a una señora bajita, algo delgada y teñida de rubio, la cual me lo agradece unas tres veces y se disculpa otras más. Acto seguido contemplo el resto del bus, comprobando que, efectivamente, más de la mitad de pasajeros son adolescentes y universitarios. Los miro uno a uno con cara de desprecio, para ver si alguien se inmuta, pero qué va, ni uno.
¿Dónde quedó el respeto? Llevo un cabreo bastante considerable.
Y tal vez pareceré exagerada, pero me revienta ver como las personas son tan egoístas y solamente piensan en ellas mismas, sin tener una pizca de empatía y pensar que ellas también llegarán a esa edad algún día. De verdad que es algo que me supera totalmente, me sorprende ver hasta que punto llega el ser humano, siendo capaz de presenciar como una persona mayor está sufriendo por mantener el equilibrio y no haciendo nada al respecto. Y sí, probablemente te joda ir media hora de pie por ceder tu asiento, lógicamente, pero yo creo que debería proporcionarte mucha más satisfacción el hecho de ver como contentas y ayudas a una persona con un simple acto que no quedarte en tu puto sitio. Que ya sé que no todas las personas mayores son gente adorable y simpática, eso lo tengo muy claro. Y también sé que muchas de ellas no tienen el respeto adecuado o se pasan las normas por el forro (incluso más que algunos adolescentes), pero aun así, creo que eso no justifica nada ya que ellos siguen siendo personas mayores.
lunes, 9 de noviembre de 2015
Crecer, mi gran temor.
Me he dado cuenta de que tengo mucho, pero que mucho miedo, a crecer.
Sí, puede parecer absurdo, pero para mí no lo es. Tengo miedo a entrar en esa etapa adulta. Ya tenía miedo a cumplir los dieciocho, pero eso ya lo superé. No quiero pasar a tener un día a día rutinario, aburrido y sin ningún tipo de placeres. Ya sé que no tiene porque ser así, pero todos sabemos que cuando tenemos un miedo, lo vemos mil veces peor de lo que es, por lo tanto, así es como veo yo la adultez, terrible.
Temo a envejecer. A ver como mi cara cambia lentamente y a como empiezan a manifestarse las arrugas en mi piel, la cual empezará a ser más flácida y colgante a medida que pasen los años. Esos queridos años que se esfuman tan rápido como un suspiro. Y cada vez más, y más... Hasta que llega un día que ya no hay vuelta atrás y te has convertido en un anciano de 90 años sin aspiraciones ni ganas de hacer nada, con una vida teóricamente apacible, pero realmente tan y tan vacía. Sólo veo una cosa buena, y son los nietos. Esos pequeñajos por los que darías todo y más, aunque a veces te saquen completamente de quicio con sus travesuras...
En fin, lo malo es que por mucho miedo que tenga, es algo que va a pasar sí o sí, ya que Peter Pan y el país del nunca jamás no creo que existan, aunque estaría bastante bien. Así que, solamente me queda intentar ver el vaso medio lleno y no medio vacío, e intentar aprovechar estos años tan efímeros, que en dos días la palmo.
jueves, 5 de noviembre de 2015
Wake me up.
Hoy me apetece que leáis una canción que a mí, personalmente, me encanta. Me encanta por el mero hecho de hablar con tanta sencillez, pero a la vez, con tanto sentimiento, como lo hace Ed Sheeran. Habla de escenas simples pero bonitas y llenas de amor, escenas tan naturales, tan espontáneas, que me transmite a la perfección ese sentimiento tan humilde que siente por esa misteriosa chica. Ahí os dejo la letra, espero que os guste tanto como a mí:
I should ink my skin with your name
and take my passport out again
and just replace it
See I could do without a tan
on my left hand
where my fourth finger meets my knuckle
and I should run you a hot bath
and fill it up with bubbles
Cause maybe you're loveable
maybe you're my snowflake
and your eyes turn from green to gray
in the winter I'll hold you in a cold place
and you should never cut your hair
'cause I love the way you flick it off your shoulder
And you will never know
just how beautiful you are to me...
but maybe I'm just in love
when you wake me up.
And would you ever feel guilty
if you did the same to me
would you make me a cup of tea
to open my eyes in the right way
and I know you love Shrek
'cause we've watch it twelve times
but maybe you're hoping for a fairytale too
and if you DVD breaks today
you should've got a VCR
because I've never owned a blueray, true say
Now I've always been shit at computer games
and your brother always beats me
and if I lost, I'll go across, and chuck all the controllers at the TV
and then you laugh at me
and be asking me
if I'm gonna be home next week
and then you'd lie with me 'til I fall asleep
and flutter eye lash on my cheek between the sheets
And you will never know
just how beatiful you are to me
but maybe I'm just in love
when you wake me up
And I think you hate the smell of smoke
you always trying to get me to stop
but you drink as much as me
and I get drunk a lot
so I'll take you to the beach
and walk along the sand
and I'll make you a heart pendant
with a pebble held in my hand
and I'll carve it like a necklace
so the heart falls where you chest is
and now a piece of me is a piece of the beach
and it falls just where it needs to be
and rests peacefully
so you just need to breathe to feel my heart against yours now
against yours now...
'cause maybe I'm just in love
when you wake me up.
Maybe I'm just in love
when you wake me up.
Maybe I fell in love
when you woke
me
up.
Y para los que no se os de muy bien el inglés, aquí tenéis la letra traducida:
jueves, 29 de octubre de 2015
Nadie es perfecto.
No eres el mejor ni el peor, ni todo lo haces bien. Debes ser la primera persona en saber aceptar sus propios defectos y no culpar a otra gente de ellos, debes saber pedir perdón.
Soy la primera que siempre está equivocada, la que comete más errores sin darse cuenta de la mayoría, la que poco a poco va alejando a sus seres queridos aunque sean su vida entera. Ahora mismo me siento como una gran mierda, sinceramente, porque me cuesta muchísimo abrir los ojos y darme cuenta de todo lo que hago para que las cosas estén yendo tan mal, y me gustaría no ser así. Me doy cuenta de que lo que he estado anhelando mi vida entera, ahora que lo tengo, lo tiro por la borda sin apenas parpadear. Me doy cuenta de que me gustaría dar todo por esas personitas que se preocupan tanto por mí, pero que, pa' variar, no lo hago. Me doy cuenta de que si no cambio de una vez, perderé todo lo que más quiero.
Obviamente los dichos existen por alguna razón, así que si dicen que solamente te das cuenta de lo que tienes cuando lo pierdes, será porque es verdad. Y eso es un error que cometemos todos, amigos. Hay gente que se da cuenta muy rápido, pero hay otra que tarda muchísimo o simplemente nunca llega a darse cuenta porque cree que la culpa es de los demás.
Craso error.
El orgullo es algo que tenemos que comernos con patatas, olvidarnos por completo de él. Debemos alimentar cada puto día aquello que se desvive por nuestro bienestar, porque si a una planta nunca la riegas, acaba muriendo. Debemos ver nuestros errores e intentar cambiarlos lenta y progresivamente, no tiene por qué ser de golpe, tranquilos, todo a su tiempo. Pero lo más importante de todo es aprender a pedir perdón.
Un perdón puede evitar días de enfado y malestar.
Un perdón puede sacar más de una sonrisa.
Un perdón puede unir mucho a ciertas personas.
Un perdón puede evitar que esa relación se rompa.
Un perdón puede cambiarlo todo.
Así que, si estás enfadado con alguien, si te has portado mal en casa, o si has hecho alguna cosa que muy en el fondo sabes que es tu culpa y te has equivocado, ve a pedir perdón a esa persona que está esperándolo, porque aunque te cueste va a ser mucho más reconfortante cuando lo hagas, y seguramente te ahorres muchos problemas y situaciones que realmente se pueden prevenir.
Y hablo en primera persona del plural porque no es un consejo para vosotros, sino porque la primera que debe aprender todo eso, soy yo.
domingo, 18 de octubre de 2015
Él.
Es increíble el sentimiento que me transmite con tan sólo mirarme.
Su mirada dulce, penetrante y tan humilde... hace que cada vez que le mire, me pierda en sus ojos.
Sé que aunque todo vaya mal, él siempre va a estar a mi lado, y que aunque me portara como una hija de puta, seguiría adorándome como lo lleva haciendo desde que me vio.
Obviamente no siempre han sido todo rositas en nuestra vida, pero la verdad es que siempre hemos sabido afrontar los problemas juntos y con unas buenas risas. También han habido malas épocas entre nosotros, y debo decir que estar a malas con él, es lo peor que me puede pasar. Una fuerte culpabilidad inunda mi pecho, dificultándome la respiración, haciendo que me sienta como una mierda y sólo tenga ganas de llorar. Hasta que la situación no se calma y vuelve todo a la normalidad, no soy capaz de tranquilizarme ni de pensar en algo que no sea en eso. Sinceramente, lo paso fatal.
Sé que sin él yo no sería absolutamente nada,
no sería quien soy,
ni tendría este carácter...
No tendría tales valores,
ni tampoco modales,
sería una ciega más
en este mundo de subnormales.
Es una persona que sabe cómo actuar en cada situación... y qué decir a la gente en todo momento. Parece que no teme a nada, pero en realidad, es muy indefenso. Da lo que puede por los suyos, y lucha y lucha día tras día, por eso le admiro tanto, por su gran osadía. No me cansaría nunca de resaltar sus cualidades... le veo tan perfecto, con tan poca maldad...
Simplemente te amo, papá.
jueves, 15 de octubre de 2015
Qué rapido se olvida todo.
Hay que ver lo rápido que se olvida la gente de todo y qué poco le cuesta, eh.
Con toda mi sinceridad, debo decir que os admiro.
Admiro ese valor para olvidar cosas que han sido (supuestamente) tan importantes en vuestra vida.
Admiro vuestra capacidad de ignoración.
Admiro vuestra manera de sustituir a la gente,
de reemplazarla.
A veces creo que no encajo en este mundo,
que mi sentimiento es demasiado fuerte
y que poca gente lo valora...
Y mi día a día me lo confirma.
Las pocas experiencias que he tenido, no han sido muy gratas, que digamos, y eso solo empeora mi manera de ver las cosas. Yo soy muy feliz, no confundamos, tengo un novio estupendísimo y una familia que me adora, pero aun así, siempre está ahí el pequeño cajón de mierda entreabierto. Cuando estoy sola, de noche, sin nada que hacer ni que pensar, el cajón se va abriendo lentamente y toda la mierda se esparce, sin que pueda hacer nada para evitarlo. Por eso simplemente me limito a escribir aquí, para desahogarme y no tener que tocar los cojones a nadie.
Admito que soy una persona que, a la que le dan un poquillo de confianza y risas, ya se deja llevar, y puedo llegar a querer muchísimo a alguien en cero coma si me demuestra lo justo y necesario. Mentiría si dijera que eso no es malo, porque lo es. Como bien puse en el comienzo de esta entrada, admiro a esa gente que te quiere como a nadie, y que, si pasa algo, en vez de entregarse al máximo para intentar arreglarlo, pasan de ti como de la mierda, como si nunca hubieras sido absolutamente nada para aquel puto ser asqueroso.
Pero bueno, en el fondo...
¿que más da?
si quien realmente te quiere... a tu lado siempre está.
O eso dicen.
viernes, 9 de octubre de 2015
Finalizando capítulos y empezando nuevos.
Hey.
En junio conocí a un chico, en selectividad, y pasó a ser mi novio. Fue como si nos conociéramos de toda la vida. Como si estuviéramos predestinados. Como si su corazón fuera la pieza que faltaba en mi puzzle. Como si fuera la cereza que me faltaba para completar el par. Él me ha ayudado a superar bastante mierda, aunque hay cosas que siguen dentro de mí y son relativamente recientes. Eso hace que mi cabeza siga dando vueltas y vueltas, como de costumbre, aunque intento olvidarlo como puedo... Pero cuando estoy con él se me olvida todo, no hay problemas que me atormenten, ni gente que pueda fastidiarme, porqué sé que él seguirá ahí para hacerme lo más feliz que pueda.
lunes, 27 de abril de 2015
Resucitando (a medias).
Jo-der, esto de segundo de bachiller me está matando, aunque ya sólo queda la recta final.
No he abierto el blog desde que empecé este curso, lo sé, pero es que no podía distraerme con nada y la verdad es que tampoco quería jugármela demasiado. Tampoco debería de haberlo abierto todavía ya que no he acabado, pero es que lo echaba de menos y tenía ganas de desconectar un ratito de tanto estudiar. Realmente sé que nadie me lee, y supongo que las visitas que me ha marcado es porque habéis acabado aquí de casualidad, y os habéis ido sin leer nada, sin darme ni una oportunidad. Pero bueno, creo que aún así seguiré escribiendo de vez en cuando, aunque sólo sea para desestresarme y decir lo que a nadie digo.
Bueno si alguien me lee... esfuérzate si estás como yo, y sino, pásalo guay y disfruta que en nada ya es verano!
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)